octubre 27, 2009
posted by DianaCats at 6:22 PM | Permalink
El primero y el último
En estos días reblujaba mis CDs, estaba buscando uno de Mercedes Sosa en el que canta las canciones de Charly García... que por cierto es un muy buen trabajo, interesante. La cuestión es que vi el último CD que compré, y recordé también cuál fue el primero.
El primero fue Cuarto acto de Estados Alterados; era 1993 y mi tía de USA nos había acabado de enviar un mini equipo de sonido con reproductor de CD. Ya aquí en Medellín se conseguían equipos y CDs, y algunas compañeras del colegio tenían equipos, pero para mí fue una novedad. Obviamente tenía que estrenarlo, así que fui al Éxito Poblado, a la sección de música que quedaba en esa época en el segundo piso. La decisión no fue difícil, acababa de salir el segundo álbum de Estados (que me encantaban), y lo compré también para apoyar el rock nacional. El cuadernillo era pequeño, no tenía muchos escritos, el sonido era bueno, y la música ufff, aun bailo con Infecto... la emoción de comprar ese primer CD no se me olvida.
Por cierto, el segundo y tercero fueron El amor después del amor de Fito, y Cafe Tacuba.

El último fue ya hace rato, en octubre de 2005 compré The Essential Michael Jackson, porque aunque llegué a ser fanática hardcore de MJ nunca tuve uno de sus CDs (sólo acetatos) así que me/se lo debía. The Essential tiene muy buena música, pero obviamente la emoción ha cambiado; creo que si lo oí una vez completamente es mucho - nota mental: pasarlo a mp3 y subirlo al ipod -. Después de ahí han llegado otros poquitos CDs a mis manos, pero como regalos...
Uff, es un lapso de tiempo de 16 años, 16 años en los que compré una buena cantidad de CDs. Hoy en día hay otros medios de hacerse a la música que uno quiera, con los cambios del tiempo y las tecnologías, de acetatos, a casetes, a CDs, a mp3s... qué vendrá? Qué rico ser testigo del cambio, pero siempre habrá un espacio para la nostalgia, que llega cuando uno menos se lo espera.
El primero fue Cuarto acto de Estados Alterados; era 1993 y mi tía de USA nos había acabado de enviar un mini equipo de sonido con reproductor de CD. Ya aquí en Medellín se conseguían equipos y CDs, y algunas compañeras del colegio tenían equipos, pero para mí fue una novedad. Obviamente tenía que estrenarlo, así que fui al Éxito Poblado, a la sección de música que quedaba en esa época en el segundo piso. La decisión no fue difícil, acababa de salir el segundo álbum de Estados (que me encantaban), y lo compré también para apoyar el rock nacional. El cuadernillo era pequeño, no tenía muchos escritos, el sonido era bueno, y la música ufff, aun bailo con Infecto... la emoción de comprar ese primer CD no se me olvida.
Por cierto, el segundo y tercero fueron El amor después del amor de Fito, y Cafe Tacuba.

El último fue ya hace rato, en octubre de 2005 compré The Essential Michael Jackson, porque aunque llegué a ser fanática hardcore de MJ nunca tuve uno de sus CDs (sólo acetatos) así que me/se lo debía. The Essential tiene muy buena música, pero obviamente la emoción ha cambiado; creo que si lo oí una vez completamente es mucho - nota mental: pasarlo a mp3 y subirlo al ipod -. Después de ahí han llegado otros poquitos CDs a mis manos, pero como regalos...
Uff, es un lapso de tiempo de 16 años, 16 años en los que compré una buena cantidad de CDs. Hoy en día hay otros medios de hacerse a la música que uno quiera, con los cambios del tiempo y las tecnologías, de acetatos, a casetes, a CDs, a mp3s... qué vendrá? Qué rico ser testigo del cambio, pero siempre habrá un espacio para la nostalgia, que llega cuando uno menos se lo espera.


